Yo no lo sé de cierto, pero "dicen" que lo que mal empieza, mal acaba.
No
lo digo por lo mal que pinta el joven sexenio en curso, porque sería
ridículo pensar que esto es de hoy y no, así no es el asunto: se va
cosechando lo que se ha sembrado por años.
Y no hablo sólo de la
clase política, sino que tod@s y cada un@ de nosotr@s y nuestros
antecesores hemos intervenido directa o indirectamente.
Se
vislumbra caos: desastres naturales (que no es lo mismo que los
fenómenos naturales, porque ellos no son culpables por existir), olas de
violencia, crimen organizado, corrupción y negligencia en distintos
niveles de cinismo; personas manifestándose porque ya están hasta la
madre y otras personas que están hasta la madre por las
manifestaciones. Ciertamente, el escenario luce mal, hasta parece
película de terror (de esas que si dan miedo). Todo parece incierto,
pero de lo que sí estoy segura es de que no importa por quién hayas
votado o si te abstuviste de hacerlo, porque navegamos en el mismo bote y
atravesamos la misma tormenta. Ningún político o lider sindical (ni
"bueno" ni "malo") va a llegar a rescatarte, ni a tí ni a mí, ni al
vecino...al menos que sea alguno de sus familiares, lo cual sería poco
probable.
¿Por qué? Porque no les importamos, ni siquiera nos conocen.
Y si estamos en el mismo bote ¿por qué no nos conocemos unos a otros?
Por supuesto, hay quienes nisiquiera se conocen a sí mismos.
Quizá,
cuando cada ciudadan@ se atreva (nos atrevamos) a ser responsable de
sí mism@s se deje de pensar que toooda la culpa de lo que pasa en el
país debe recaer en una sola persona, la cual finge ser presidente de
México, ó en su defecto, en la clase política...o en los
empresarios...en los maestros...la iglesia ¿Satanás? Ja! Claro, siempre habrá a alguien más a
quien culpar y situciones para quejarse y maldecir.
Cuando
el teatro se caiga a pedazos no será una desgracia si la mayoría se
encuentra fuera de él. Lo que mal empieza puede cambiar de rumbo.
Y no, a mí tampoco me simpatiza el copetudo.
Y sí, me choca hablar y pensar en estos temas. Nunca me llevan a ningún lugar.
Suya, afectísima, Morfina Montejo.
*Yo no lo sé de cierto, pero "dicen" que al pobre le ha llovido sobre mojado

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